Renegociación de deuda traerá más inflación y escasez a Venezuela

El default se produce cuando un deudor deja de realizar los pagos correspondientes a su acreedor. De esta manera, el deudor cae en la cesación de pagos o default. “Es una situación muy compleja que el gobierno ha intentado evitar desde hace muchos años, que prefería pagar la deuda, incluso reduciendo importación de alimentos, medicina, que se necesitaban, porque es una situación delicada”.

Caracas, Venezuela.- Ante la situación económica tan inestable por la que atraviesa Venezuela, las consecuencias de la renegociación de su deuda externa se traducirán inevitablemente en crecimiento de la crisis, más inflación, escasez, menos confianza y más inestabilidad.

El economista Miguel Velarde, alertó en entrevista al periódico El Universal de Venezuela, que la deuda externa total del país, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) supera los 130 mil millones de dólares.

Dijo que ante el anuncio del vicepresidente Tareck El Aissami, quien convocó a todos los tenedores de bonos nacionales e internacionales para negociar la creación de mecanismos que garanticen el cumplimiento de los pagos, si el gobierno no llega a un acuerdo con todos los acreedores podría entrar en default.

El default se produce cuando un deudor deja de realizar los pagos correspondientes a su acreedor. De esta manera, el deudor cae en la cesación de pagos o default.

“Es una situación muy compleja que el gobierno ha intentado evitar desde hace muchos años, que prefería pagar la deuda, incluso reduciendo importación de alimentos, medicina, que se necesitaban, porque es una situación delicada”, comentó el economista.

Destacó que este escenario es complicado porque Venezuela es un país exportador de petróleo y la empresa más importante que trae ingresos en divisas al país es Pdvsa.

De entrar en conflicto con los acreedores estos podrían interponer algún tipo de recurso internacional legal, que podría afectar los bienes de la compañía en el extranjero, como refinerías y compañías.

“El miedo es que caigan sobre los activos de Pdvsa que están fuera de las fronteras y eso puede tener consecuencias fuertes en la empresa”, pues además, quienes compran crudo venezolano pueden preocuparse y optar por comprar petróleo a alguien más, lo que haría que se reduzcan los ingresos al país.

Velarde señaló que en economía y en el mundo financiero, la confianza es una variable fundamental.

Llos que se van a sentar a negociar la deuda son los mismos que han llevado las cosas a esta situación, además de eso está el tema de que algunos de ellos están sancionados por el gobierno de Estados Unidos, como el vicepresidente El Aissami y el ministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa.

“Hace el escenario más complejo porque tienen que sentarse a negociar con bancos en cuya directiva hay ciudadanos y empresas estadounidenses…hay que ver si esos actores están dispuestos a sentarse a negociar con gente que tiene sanciones de Estados Unidos”, declaró.

El presidente Donald Trump emitió en agosto una orden ejecutiva que prohíbe a ciudadanos estadounidenses realizar transacciones de financiamiento de deuda y capital con el gobierno venezolano y con Pdvsa.

Algunas posibles acciones que proponga el Ejecutivo a los acreedores no podrán realizarse, además algunos quizás no las acepten, comentó.

Por otra parte, para Velarde llama la atención que el gobierno decidió pagar la deuda de los bonos de 2017 si aún no han empezado las negociaciones.

Pudieron ahorrarse ese dinero, pero podría ser que como esta deuda está relacionada con Pdvsa, buscan dejar a la compañía fuera de la reestructuración, debido a la importancia que tienen los activos fuera de las fronteras venezolanas.(Con información de NOTIMEX)