Nuevo drama de refugiados ahora en Papúa Nueva Guinea

Las condiciones en que los peticionarios son mantenidos en la isla de Manus conforman una crisis humanitaria prevenible, señalo en días pasados la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR). El cierre del centro de Manus fue anunciado el 31 de octubre.

Sidney, Australia.- La policía de Papúa Nueva Guinea intentó hoy el desalojo de alrededor de 400 solicitantes de asilo del centro de detención australiano en la isla de Manus cerrado el pasado 31 de octubre, quienes se niegan a dejarlo porque temen por su vida.

Fuentes australianas dijeron a la Australia Broadcasting Corporation (ABC)  que solo 35 de los peticionarios de asilo habían dejado las instalaciones de manera volutaria.

El centro de detencion se ubica en la isla de Manus, que está al norte de la isla principal de Papua Nueva Guinea, la cual forma una barrera natural para llegar al norte de Australia.

La población de ese centro es una pequeña muestra de los 12 mil a 13 mil peticionarios de asilo que aceptó Australia en el periodo 2015-2016, pero que subieron en 12 mil más con la llegada de inmigrantes de Siria e Irak.

Desde 2013 Australia comenzó la modificación de sus leyes migratorias a fin de impedir nuevas llegadas, las cuales se realizan en su mayoría por mar desde Indonesia.

Se trató de un endurecimiento migratorio apoyado lo mismo por la actual gobernante coalición integrada por los partidos Liberal y Nacional, que por el Laborista, el principal opositor.

Son peticionarios peligrosos manejados grupos de criminales, argumentan los partidos políticos de Australia, recuerda la BBC.

Bajo las nuevas normas, quienes son interceptados en el mar son regresados a Indonesia, y aquellos que alcanzan suelo australiano, son enviados a dos centros de detención, el de isla Manus en Papua Nueva Guinea y otro en Nauru.

Si se encuentra fundamentada su petición de asilo, se les permite establecerse en cualquiera de esos dos países, no en Australia.

Las condiciones en que los peticionarios son mantenidos en la isla de Manus conforman una crisis humanitaria prevenible, señalo en días pasados la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR).

El cierre del centro de Manus fue anunciado el 31 de octubre, pero las nuevas instalaciones no se encuentran construidas aún, añadió UNHCR hace dos días, de acuerdo a un reporte del británico The Guardian.

Los solicitantes de asilo, alrededor de 400, afirman que han recibido ataques de los habitantes del poblado de Lorengau, donde se asienta el centro de detención, y por ello rechazan mezclarse con la población local.

Toda vez que Australia administra esas instalaciones, es la responsable de los peticionarios de asilo, dijo la oficina de la ONU que llamó a que sea Australia la que encuentre soluciones.

Por su parte el ministro de Inmigración de Australia, Peter Dutton, confirmó la operación de desalojo y ratificó que el gobierno australiano “está muy interesado en que la gente se mude”.

El cierre de las instaciones de Manus se debió a que el Tribunal Supremo papú determinó que eran inconstitucionales.

“Creen que de alguna manera pueden presionar al gobierno australiano para que les permita venir aquí. No nos presionarán”, aseguró Malcolm Turnbull, primer ministro de Australia.(Con información de NOTIMEX)