Mineral de Pozos, una joya turística de Guanajuato

Hace seis años, un grupo de inversionistas, a través de la asociación Señores de Pozos y los ejidatarios del lugar, hicieron sinergia y convirtieron los ejidos en propiedad privada. La Escuela Modelo que Porfirio Díaz construyó en el lugar, se encontraba abandonada y se donó al gobierno de Guanajuato. Fue remodelada y se habilitó el Centro de Artes, uno de los más grandes a nivel mundial, con una extensión de seis mil metros cuadrados de construcción.

Ciudad de México.- Con inversiones que ya rondan los dos mil millones de pesos por parte de la iniciativa privada y autoridades, Mineral de Pozos en Guanajuato se ha convertido en pocos años en una de las principales atracciones turísticas del estado.

Hoteles boutique como la Casona, el Secreto de Pozos y la Posada de las Minas, y las opciones de ecoturismo y cultura han generado que el turismo nacional y extranjero, así como la comunidad cultural y artística, volteen a ver este poblado que hace solo seis años era considerado un pueblo fantasma.

Daniel Esquenazi, socio fundador de la asociación “Señores de Pozos”, destacó que con ejidatarios de la zona un grupo de inversionistas, además de los gobiernos municipal, estatal y federal, ha inyectado inversiones en conjunto cercanas a los dos mil millones de pesos, que han permitido recuperar el esplendor del lugar.

Este Pueblo Mágico originalmente se llamó Ciudad Porfirio Díaz, y fue un pueblo minero de plata y mercurio, entre otros minerales, que tuvo su auge a fínales del siglo XIX y principios del XX, y que llegó a tener más de 50 mil habitantes.

En el lugar había más de 200 minas interconectadas, que a principios del siglo pasado sufrieron una inundación donde murieron muchos trabajadores, y con la inutilización de las mismas y la llegada de la Revolución, el lugar fue abandonado, por lo que se convirtió en un “pueblo fantasma”.

Hace seis años, un grupo de inversionistas, a través de la asociación Señores de Pozos y los ejidatarios del lugar, hicieron sinergia y convirtieron los ejidos en propiedad privada.

La Escuela Modelo que Porfirio Díaz construyó en el lugar, se encontraba abandonada y se donó al gobierno de Guanajuato. Fue remodelada y se habilitó el Centro de Artes, uno de los más grandes a nivel mundial, con una extensión de seis mil metros cuadrados de construcción.

Ana Azuela, directora del Centro, dijo que es un orgullo para México y para el estado de Guanajuato contar con este complejo de clase mundial que contiene museo y edificios para talleres, que le permiten ser un baluarte para el sector cultural del país.

Así, más de 24 talleres entre ellos de pintura, fotografía y escultura, serán impartidos en la nueva Escuela de Artes que será uno de los atractivos principales de esta localidad que ha llamado la atención de los extranjeros, pues cada vez más estadunidenses llegan a residir a Mineral de Pozos.

El Centro de Artes se creó a partir de la restauración de la Escuela Modelo que fuera una obra de Porfirio Díaz, inaugurada en 1867 y de acuerdo con las directrices del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que estuvo al pendiente de los trabajos, se conservan características de la arquitectura local como el uso de piedra caliche y la estructura original.(Con información de NOTIMEX)