Margarita Zavala, un huracán que no alcanza a tocar tierra

Si bien es cierto, el efecto de su renuncia al PAN ha generado revuelo, el dirigente nacional del blanquiazul,Ricardo Anaya Cortés mantiene el control del partido. Así, los augurios de una fractura se descartan desde ahora, no pasa de ser una bola de humo magnificada por los medios y que beneficia y fortalece el escenario para una disputa entre el candidato del PRI y a Andrés Manuel López Obrador.

Gran revuelo ha generado la renuncia de la aspirante presidencial, Margarita Zavala Gómez del Campo a su militancia en el Partido Acción Nacional (PAN). Se ha dicho que la esposa del ex presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa era la “más competitiva” entre quienes anhelan convertirse en el próximo jefe del poder ejecutivo federal. Lo que no se ha reiterado sin embargo, es que Margarita, era vista con posibilidades entre una mayoría de los militantes del blanquiazul y no por la población en general.

Tampoco, se ha resaltado que la expanista “no tiene experiencia” en competencia por una candidatura de elección popular, los mismos números que le atribuyen los sondeos. Su experiencia electoral es “nula” pues nunca a ganado una elección como candidata, la diputación federal que ocupó (2003-2006) fue de representación proporcional y la local por la Ciudad de México (1994-1997).

No es precisamente “simpática” como se proyecta en público, sino dura, intolerante, por ello, no genera “muchas lealtades.” Por ello se advierte que no habrá “desbandada”. Varios de los más fuertes críticos de Ricardo Anaya, como los senadores Roberto Gil Zuarth y Javier Lozano, que está apoyando a Rafael Moreno Valle, dijeron que no se van; Ernesto Cordero tampoco, e inclusive la senadora Mariana Gómez del Campo, prima de Zavala, aún no se pronuncia en torno a la dimisión de la esposa de Calderón.

Analistas prevén que en caso de que Zavala Gómez del Campo participe como candidata independiente, alcance cerca de un millón 350 mil votos con un techo que podría llegar al millón 700 mil sufragios. Las razones del calculo se fundamentan en el hecho de que en una competencia real, la hoy expanista no goza de apoyo popular, se explica que los más de 100 mil muertos durante el sexenio de Calderón son un lastre. Los eventuales votos en la elección presidencial serían más por simpatía por ser mujer.

Si bien es cierto, el efecto de su renuncia al PAN ha generado revuelo, el dirigente nacional del blanquiazul,Ricardo Anaya Cortés mantiene el control del partido.

Así, los augurios de una fractura se descartan desde ahora, no pasa de ser una bola de humo magnificada por los medios y que beneficia y fortalece el escenario para una disputa entre el candidato del PRI y a Andrés Manuel López Obrador, posibilidad que adelanta una repetición de lo que ha sucedido en los últimos tres comicios presidenciales, “un huracán que se anuncia devastador pero que no alcanza para tocar tierra”. (CFO/El Diario de Navojoa).