Ley de Seguridad Interior muestra fracaso en combate al crimen

El diputado federal, Francisco Martínez Neri puntualizó que con la Ley de Seguridad Interior, que aprobaron los diputados del PRI, PVEM, NA y PES, así como una parte del PAN, “lo único que se logrará es dar licencia al uso de la fuerza sin contrapeso efectivo alguno, ya que el Presidente de la República tendrá la facultad de decidir cuándo se da una afectación a la seguridad interior”.

Ciudad de México (El Diario de Navojoa).- El coordinador de los diputados del PRD, Francisco Martínez Neri, afirmó que la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, el jueves pasado en la Cámara de Diputados, demuestra el fracaso gubernamental en el combate al crimen organizado.

En un comunicado, señaló que “ante la incapacidad para fortalecer a los cuerpos policiacos, el gobierno federal optó por abandonarlos y refugiarse en la labor que hasta la fecha ha realizado el Ejército”.

“Lamentablemente, actuar así ha llevado al fracaso el combate al crimen organizado; sin duda es otra pifia del Presidente de la República”, agregó el diputado perredista y dijo que “es clara la incompetencia gubernamental”.

“En todos los rubros ha fallado, la economía está estancada, no hay empleo y lo poco que ha generado está mal remunerado, ya ni qué decir de la delincuencia que sigue al alza, como van las cosas cerraremos el 2017 con la estadística de 24 homicidios por cada 100 mil habitantes”, apuntò.

El líder parlamentario sostuvo que la aprobación de la Ley de Seguridad Interior es la muestra fehaciente de que al Estado mexicano le gusta vivir en el pasado, “porque esta normatividad lejos de solucionar los problemas de seguridad pública únicamente será un retroceso a la seguridad democrática moderna”.

Refirió que el gobierno federal, en materia de seguridad, “se aferra a una política totalmente fallida, llevamos casi dos sexenios de enfrentar al narcotráfico con las Fuerzas Armadas y el resultado es francamente pobre, no sólo no han bajado los actos delictivos; por el contrario, estos se han incrementado”.

“El camino correcto para enfrentar los problemas de inseguridad y violencia en nuestro país es incentivar y capacitar mejor a las policías federales y locales. Se requiere de la profesionalización de éstos y no mantener al Ejército en las calles, ellos están para otras labores”, comentó Martínez Neri.

El legislador oaxaqueño reconoció los esfuerzos del Ejército, “quienes todos los días arriesgan su vida al enfrentarse ante el crimen organizado” y expuso que “el problema es que no tienen la capacitación que se requiere para este tipo de labores”.

Aseveró que “es una realidad que no saben actuar con las técnicas de investigación que se requieren para presentar los casos ante el Ministerio Público y, en ocasiones les ha fallado trabajar con pleno apego a los derechos humanos”.

Explicó que diversos estudios demuestran que se requiere para enfrentar los problemas de inseguridad y de violencia son policías bien capacitadas, con mecanismos específicos para rendir cuentas claras y así evitar impunidad, como hasta ahora ha sucedido.

Puntualizó que con la Ley de Seguridad Interior, que aprobaron los diputados del PRI, PVEM, NA y PES, así como una parte del PAN, “lo único que se logrará es dar licencia al uso de la fuerza sin contrapeso efectivo alguno, ya que el Presidente de la República tendrá la facultad de decidir cuándo se da una afectación a la seguridad interior”.

Aseveró que los expertos nacionales e internacionales han señalado en reiteradas ocasiones que el concepto de seguridad interior es un término que se suele usar por regímenes autoritarios para enfrentar a la oposición, a la disidencia.

“Es por todas estas razones que el grupo parlamentario del PRD seguirá dando la pelea a fin de garantizar el respeto al Estado de Derecho y a los derechos humanos de la población”, sostuvo.

Martínez Neri añadió que “el marco legal que se aprobó no contempla ningún sistema de pesos y contrapesos que regulen la actuación de quienes ejercen el mando de nuestras instituciones, lo cual resulta imprescindible para evitar excesos y abuso de poder”.