Gobierno de Navojoa y las facturas del Chichí

En medio del escándalo y envuelto por los señalamientos y la sospecha de corrupción y nepotismo, los excesos del primer gobierno panista en el sur de Sonora, hacen que se precipite en el descrédito pues no pasa un día en el que se sepa de actos que pudieran configurarse como delitos o bien, que pueden ser considerados como inmorales.

Sin Factura
Escribe: Claudio F. Orenday

Dicen que en política se requiere mucha perversión y más descaro y es que desde cualquier cargo en el gobierno, de cualquier orden, las más de las veces, se juega sucio, hay traiciones o golpes por la espalda. En México, como en cualquier otra parte del mundo, el arte de la política se mancha con actos de corrupción y otros escándalos. En Navojoa, el gobierno municipal que encabeza el panista, Raúl Augusto Silva Vela desde su llegada al poder, las quejas y la sospecha sobre presuntos actos de corrupción han sido del dominio público.

No tenía mucho el primer gobierno panista en la historia de la también llamada Perla del Mayo, cuando el coordinador de los jueces municipales, Óscar Quiroz Ibarra fue cesado luego de supuestas “denuncias ciudadanas” o tampoco se ha sabido que sucedió con el juez municipal que utilizó a elementos de la policía municipal “como cobradores” y que incluso, utilizó papelería oficial para hacer comparecer a una deudora de una empresa que emite créditos a través de vales.

En el periódico que se dice es propiedad del ex alcalde priista es tío de la directora de NDS Noticias implicada en un presunto hecho de tráfico de influencias. Hasta el momento no se conoce una postura oficial en torno al caso pues se dice que el escándalo no fue más que un movimiento de estrategia política operado por alias El Chichí,

Así, en medio del escándalo y envuelto por los señalamientos y la sospecha de corrupción y nepotismo, los excesos del primer gobierno panista en el sur de Sonora, hacen que se precipite en el descrédito pues no pasa un día en el que se sepa de actos que pudieran configurarse como delitos o bien, que pueden ser considerados como inmorales.

No hace mucho, a través de las llamadas redes sociales, trascendió un caso más que pudiera ser encuadrado como tráfico de influencias y de al parecer, otro de nepotismo.

Varios documentos exhibían como proveedora del ayuntamiento a Carmen Rodríguez Gil, “directora y/o propietaria del sitio de Internet, www.ndsnoticias.com y quien además es reportera de radio (La Mejor 103.3 fm), el asunto no pasaría a mayores si se hubieran dado en otras condiciones sin embargo, en los documentos la “reportera radiofónica” quien ocupaba el cargo de vocera del Comité Municipal del Partido Acción Nacional, aparecía también como subjefe de transporte del gobierno municipal.

Ante el escándalo, el todavía alcalde navojoense, guardó silencio.

En un comentario periodístico, trascendió después que la al parecer empleada de la estación de radio La Mejor, es sobrina de Javier Barrón Torres, conocido por algunos como alias El Chapito Barrón y por otros, motejado como alias El Chichí y que ocupa el difuso cargo de Jefe de la Oficina de la Presidencia en el gobierno municipal.

Fue hasta el pasado lunes 6 de noviembre cuando en la columna Ya se Supo (Lunes 6 de noviembre de 2017,Página 10,Diario La Verdad , Número 1590) periódico que se dice es propiedad del ex presidente municipal priista, Alberto Natanael Guerrero López, alias El Pitillo y del ex gobernador panista de Baja California, Guadalupe Osuna Millán, alias El Lupillo cuando el tema pareció merecer “un posicionamiento oficial.

Bajo el título “La mano que mece la cuna” el autor revela que El Jefe de la Oficina de la Presidencia Municipal de Navojoa (Javier Barrón Torres,n.r.), y quien es conocido con el apodo de “José Córdoba Montoya”, en alusión al poderoso ex funcionario federal en la gestión del entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari, se fue de paso y enseñó las manos y la cabeza.

El ex dirigente del PRI de Navojoa y ex Alcalde de la ciudad ha sido el operador de algunas de las principales jugadas político-electorales y de Gobierno tomadas por la actual administración municipal.

Eso de devolverle todas al tricolor, partido que le enseñó, permitió y le dio forma a su trayectoria política y por el que ocupó todos los cargos públicos que ha desempeñado, va en serio.

Por eso ha recibido la encomienda de ayudar para que no regrese al Palacio Municipal.

Y como “El Chapito Barrón” conoce todas las formas, legales e ilegales, que utilizó el PRI para mantenerse en el poder, pues ahora le toca instrumentarlas desde su actual responsabilidad.

El último de los casos es el ruidajo generado por la presunta utilización de facturas de una empresa fantasma para surtir a la Comuna y en donde la herramienta utilizada para ello es ni más ni menos que su sobrina, María del Carmen Rodríguez.

La locutora y vocera del PAN de Navojoa ha sido utilizada en una trama (de la cual se beneficia, por supuesto), pero que tiene un alcance más allá de lo que ahora se ve.

En esta estrategia, como en otras de carácter político-electoral y de Gobierno aparece el inquieto “Chapito Barrón”.

Operando desde las penumbras el ex priista se ha ganado la confianza del Presidente Municipal y se ha convertido en un aliado de Martín Ruy Sánchez, el dirigente del PAN Municipal y precandidato a la Alcaldía de Navojoa por ese partido, para sus pretensiones políticas.

Si el comentario se hizo con el propósito de matizar y enterrar el escándalo, grave error pues se oficializó el nepotismo que ha sido negado por Silva Vela pues ahora se tendrá que explicar la presencia de Rodríguez Gil en la lista de proveedores y si cobra o no como funcionaria municipal.

Y hay otro punto, todavía más grave, si como se asegura, Barrón Torres “conoce todas las formas legales e ilegales” necesariamente se tiene que aclarar si los documentos que circularon por las redes sociales son falsificaciones y se hizo uso indebido de los sellos oficiales.

Lo grave y desafortunado del comentario no está en la alocada equiparacón con Joseph Marie Córdoba Montoya, nacido en La Ciotat, Francia sino en el hecho que implica la comparación, pues inconcientemente se exhibe al aun primer edil como “títere” del expriista. Se puede inferir que alias El Chichí, es realmente el que ejerce el poder.

Definitivamente, la situación que se vive en el primer gobierno panista en la historia navojoense, es grave, una tragicomedia que parece no tener fin y en la que se reflejan los excesos del festín de nepotismo y una supuesta bacanal de corrupción.

Ahora, tanto si es real o falsedad, lo que se dijo en la columna publicada en el periódico supuestamente propiedad de alias El Pitillo tiene que aclararse el hecho de que circularon documentos amparados por firmas y sellos oficiales y que según lo que se dice se trató de “una jugada” de quien se asegura “mece la cuna” en el gobierno municipal, las facturas del Chichí no encuadran en la estrategia política, se parecen mucho a la actividad delincuencial y el ayuntamiento está obligado a tomar las medidas pertinentes, explicar y a volverse transparente, ¿cuántos familiares de alias El Chichí cobran en el ayuntamiento? Si conoce las formas legales e ilegales ¿falsificó documentos y usó sellos oficiales apócrifos?¿El alcalde panista es una figura decorativa y quién gobierna realmente es Barrón Torres cómo se puede inferir del comentario que apareció en el diario supuestamente propiedad de Alias El Pitillo?. Los navojoenses esperan una explicación.