Embajadores encabezan marcha del Orgullo Gay en la CDMX

Ciudad de México.- Con un llamado a hacer memoria de quienes han pisado Paseo de la Reforma y luchado por los derechos de la comunidad lésbico-gay, la edición 39 de la marcha LGBTTTI inició su recorrido este sábado después del mediodía.

Sobre esta avenida, considerada una de las más importantes de la Ciudad de México, el contingente avanzó en compañía de los embajadores de Estados Unidos, Roberta Jacobson; Canadá, Pierre Alarie; e Inglaterra, Duncan Taylor.

Minutos antes de empezar, Alhelí Ordoñez, abogada y activista, pidió tomar esta avenida para celebrar “que estamos vivos y que nuestro movimiento llegó para quedarse y avancemos con un paso firme hacia delante y por nuestros derechos”.

Llamó a recorrer las calles para invitar a aquellos que no lo han hecho por un miedo legítimo y “decirles allá afuera que no están solos y el movimiento LGBTTTI es cada vez más fuerte y no se detendrá jamás”.

Convocó a celebrar los esfuerzos y las alianzas que de manera paulatina han llegado a tomar espacios por tener una ciudad “orgullosa de sus identidades diversas y por una comunidad que se construya desde sus diferencias”.

La activista exhortó a caminar sobre Paseo de la Reforma y llegar hasta el Zócalo para expresarle al Estado que “esto somos, estas son nuestras familias, nuestros cuerpos y somos muchos y cada día somos más”.

Llamó también a pedir justicia por las personas trans, lesbianas, gay y bisexuales que han fallecido por la intolerancia y la desigualdad, así como por aquellos que han sufrido discriminación.

Ante los miles de asistentes, entre ellos funcionarios locales y federales, la joven activista recordó a Paola, Alessa, Jessica, Iczel y pidió justicia por estas mujeres, al tiempo que exhortó a hacer de esta movilización una celebración.

De esta manera, el colectivo LGBTTTI avanzó hacia la Plaza de la Constitución con banderas del arcoiris que inundaron las calles aledañas e hicieron de este día una fiesta con el lema “Respeta mi familia, mi libertad, mi vida”.

Al ritmo de tambores, personas de diferentes edades y provenientes de distintos estados de la República Mexicana armaron una gran fiesta, en la que también exigieron respeto a los derechos de esta comunidad.(Con información de NOTIMEX)