Embajador Rafael Ramírez critica la política económica de Maduro

La salida de Ramírez de Nueva York fue negada por el propio diplomático al periodista del Wall Street Journal, Anatoly Kurmanaev, mientras una versión oficial no se ha producido

Caracas, Venezuela.- La suerte política de Rafael Ramírez ocupaba hoy a los medios venezolanos y del área sudamericana, al ligar su presunta salida de la embajada de Venezuela en Naciones Unidas con la posible reelección de Nicolás Maduro.

Ramírez, autodeclarado defensor del legado del fallecido presidente Hugo Chávez, es un cuadro de alto nivel de la Revolución Bolivariana que a su decir, fue impedido de evitar la actual crisis económica y enviado a Nueva York como embajador.

Nacido en Caracas el 4 de agosto de 1963, egresó como ingeniero mecánico de la Universidad de los Andes, y fue el primer presidente del Ente Nacional del Gas (ENEGAS).

En 2002 el entonces presidente Chávez lo designó al frente del ministerio de Energía y Minas, que cambió a Energía y Petróleo en 2005.

Antes, en noviembre de 2004, también fue colocado como presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Ya con Maduro fue ratificado al frente del ministerio de Energía y Petróleo en 2013.

Dentro del chavismo llegó a ser considerado posible sucesor de Chávez, según el diario argentino La Nación, pero debió ceder el paso a Maduro, nombrado sucesor por el propio líder de la Revolución Bolivariana.

Ya compo vicepresidente económico en 2014, su política trató de estabilizar y equilibrar la economía, pero su accionar fue torpedeado, según él mismo declaró.

También indicó que buscó la aplicación de un programa cambiario cuando fue vicepresidente, el cual fue saboteado por fuerzas “que siguen ahí”, que no son factores revolucionarios, pero sí manipulan, adulan y atacan, según las describió.

En el portal Aporrea la semana pasada públicó un artículo que al parecer agudizó su enfrentamiento con el régimen.

Ahí señala que de lo único de lo que puede ser acusado es de “ser profundamente Chavista”, y destaca que el “silencio no es una opción”.

Tras refrendar sus críticas a la actual política económica y petrolera de Maduro se pregunta: “¿Sería ético guardar silencio? ¿Por qué?”.

“La lealtad a Chávez es con su obra, su trayectoria y si percibo que tenemos problemas y errores que se pueden resolver, tengo que decirlo (…)”

“Me decepciona que no se permita ningún tipo de crítica constructiva, también el hecho de que algunos compañeros que me conocen bien caigan en las manipulaciones de la derecha, mis artículos están allí, los invito a leerlos con atención”, indica.

La víspera corrieron versiones en la prensa venezolana y sudamericana de su salida de la embajada de Venezuela en Naciones Unidas, con 72 horas de plazo para regresar al país, donde podría enfrentar a la justicia.

El gobierno madurista ha ordenado una profunda limpia en PDVSA, que se encuentra hundida en la corrupción, según el presidente Maduro, lo que ha redundado en alrededor de cindo decenas de detenciones de gerentes de la petrolera.

La salida de Ramírez de Nueva York fue negada por el propio diplomático al periodista del Wall Street Journal, Anatoly Kurmanaev, mientras una versión oficial no se ha producido.(Con información de NOTIMEX)