Científicos estudian efectos y riesgos de trabajar a gran altitud

Los primeros resultados del estudio que son exhibidos a la comunidad científica en congresos y que pronto serán publicados, sugieren que la exposición intermitente o regular a altura geográfica tendrían un efecto negativo en la capacidad de vigilancia sicomotora.

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Ciudad de México.- Un grupo multidisciplinario realizó un estudio al personal que labora en el telescopio ALMA, en Chile, para entender las consecuencias que genera el trabajo a gran altura geográfica, donde el cuerpo es sometido a un déficit de oxígeno (hipoxia).

El equipo internacional de médicos e investigadores busca a través de este estudio entender los efectos a largo plazo en rendimiento, salud y seguridad de los trabajadores ante la exposición continua o intermitente a la hipoxia.

El proyecto de los expertos canadienses, suizos y chilenos se llevó a cabo en el observatorio que cuenta con varias altitudes, la primera es la del Centro de Apoyo a las Operaciones (OSF, por su sigla en inglés) que está a 2.900 metros sobre el nivel del mar.

Además del Sitio de Operaciones de las Antenas (AOS, por su sigla en inglés) a 5.000 metros, en ambos casos la mayoría del personal vive en ciudades ubicadas a baja altitud, de allí que parte de la gente esté sometida a hipoxia intermitente, detalló en su página de Internet ALMA.

“Las condiciones de trabajo en ALMA son ideales para nuestra investigación, ya que el observatorio cuenta con una infraestructura de alto estándar a la vez de ser un verdadero laboratorio natural debido a su gran altura geográfica”, indicó el doctor miembro de la investigación, Marc Poulin.

Desde 2014 los científicos examinaron a trabajadores voluntarios, los cuales fueron divididos en quienes padecen enfermedades crónicas como hipertensión, obesidad, entre otras, así como, al personal sano, a fin de comparar y comprender los efectos de la hipoxia.

“Estamos muy contentos de que se haga este estudio ya que otorga una base de datos objetiva de los efectos de la hipoxia en los trabajadores”, dijo el gerente de Prevención de Riesgo, Medioambiente, Salud y Seguridad de ALMA, Iván López.

“Esto permite adaptar el programa de prevención de riesgo a las condiciones reales, para así mejorar la calidad de vida de todo el personal”, agregó.

Los médicos evaluaron capacidades cognitivas, calidad del sueño, control de la respiración, flujo sanguíneo cerebral y cambios hemodinámicos entre el corazón y pulmones.

Los primeros resultados del estudio que son exhibidos a la comunidad científica en congresos y que pronto serán publicados, sugieren que la exposición intermitente o regular a altura geográfica tendrían un efecto negativo en la capacidad de vigilancia sicomotora.

Lo anterior con especial énfasis en aquellas personas con tareas que requieren un alto nivel de alerta, como en la minería, los observatorios astronómicos y los atletas.

Los estudios también indicarían una modificación en la calidad de sueño de los trabajadores, sin embrago, la aclimatación reduciría los efectos conforme pasan los días en la altura.

Las capacidades cognitivas es otro de los puntos que se verían afectados, de manera particular la capacidad de atención y en menor medida, la ejecutiva. Los efectos se revertirían de forma parcial al pasar con la aclimatación.

Dentro de las medidas adoptadas por ALMA para disminuir los efectos de la hipoxia está el uso obligatorio de oxígeno medico portátil para todos los trabajadores que hacen tareas sobre los 3000 metros sobre el nivel del mar.

Además de la oxigenación permanente del edifico técnico ubicado sobre los 5000 metros sobre el nivel del mar y un constante monitoreo en terreno por parte del equipo médico del observatorio.(Con información de NOTIMEX)