Alza a minisalarios es prudente, no cambia perspectiva de inflación

El todavía gobernador de Banxico, Agustín Carstens explicó que este ajuste se debió a que en dicho periodo la actividad económica mostró una desaceleración mayor a la esperada en el informe previo, en buena medida por los efectos de los sismos de septiembre y a la pronunciada contracción de la plataforma petrolera ese mismo mes.

Ciudad de México.- El incremento otorgado la víspera a los salarios mínimos, a 88.36 pesos a partir del 1 de diciembre, fue “prudente” y será de utilidad para aumentar el salario real sin interrumpir el actual proceso de reducción de la inflación, afirmó el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

Al encabezar, por última vez como banquero central, la presentación del “Informe Trimestral”: julio-septiembre de 2017, dijo que en esta administración el salario mínimo ha registrado un alza de 20 por ciento, lo cual es una “cifra significativa”.

A ocho días de asumir la gerencia general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), institución conocida como “el banco de bancos centrales”, expresó que si bien el alza a los minisalarios podría generar “leves presiones inflacionarias”, no cambia la perspectiva de inflación para 2018.

Comentó que en agosto pasado, la inflación anual alcanzó su nivel más alto, cuando fue de 6.66 por ciento, y si bien continúa por arriba de 6.0 por ciento se prevé que en lo que resta del año registre cambios moderados a la baja.

Para 2018, dijo, el Banxico prevé que se acentúe la tendencia a la baja, conduciendo a la convergencia al objetivo de inflación de 3.0 por ciento hacia finales de 2018, y para 2019 se espera fluctúe en alrededor de ese objetivo.

Respecto a los pronósticos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), informó que el Banxico mantuvo en un rango entre 2.0 y 3.0 por ciento su pronóstico de crecimiento para 2018 y para 2019 prevé una tasa de expansión de entre 2.2 y 3.2 por ciento.

No obstante, informó, el instituto central revisó a la baja la expectativa de crecimiento económico para 2017 a un intervalo entre 1.8 y 2.3 por ciento, desde 2.0 y 2.5 por ciento en el informe trimestral previo.

Carstens explicó que este ajuste se debió a que en dicho periodo la actividad económica mostró una desaceleración mayor a la esperada en el informe previo, en buena medida por los efectos de los sismos de septiembre y a la pronunciada contracción de la plataforma petrolera ese mismo mes.

Resaltó que las consecuencias sobre la actividad económica de los terremotos parecerían haber sido moderadas y transitorias.(Con información de NOTIMEX)